Actuaban de manera organizada y se desplazaban por distintas ciudades del territorio nacional para realizar hechos de idéntica naturaleza
Con estas detenciones se han esclarecido hasta el momento cinco delitos de estafa cometidos en las localidades de Alicante, Hellín (Albacete), Aranjuez, Torrejón de la Calzada (Madrid) y en el distrito madrileño de Vicálvaro
Agentes de la Policía Nacional han detenido en las localidades de Alicante y Madrid, a dos varones, de 39 y 44 años de edad, como presuntos responsables de cinco delitos de estafa. Los detenidos actuaban en cajeros automáticos utilizando el método conocido como “siembra” sobre personas de avanzada edad a las que se ofrecían a ayudarles con las operaciones bancarias y les cambiaban la tarjeta tras haberles visto teclear el número PIN.
Los hechos que iniciaron la investigación, tuvieron lugar en las inmediaciones de una sucursal bancaria de la localidad de Alicante, donde un Policía Nacional fuera de servicio observó a una mujer que discutía con un varón que presuntamente había intentado robarle. Cuando el agente se aproximó hasta ellos, dicho varón comenzó a correr tratando de huir del lugar, siendo rápidamente interceptado por otra patrulla que se encontraba en las inmediaciones.
Una vez retenido, en el cacheo realizado, los agentes le localizaron hasta diez tarjetas bancarias de diferentes titulares. Asimismo, la mujer manifestó a los agentes que se encontraba realizando una operación en un cajero cuando el citado varón se aproximó con el pretexto de ayudarla y tras observar su código pin le extrajo la tarjeta e intentó arrebatársela a lo que la mujer al percatarse de dicha acción consiguió quitársela antes de que huyera del lugar.
Ante los indicios delictivos, se llevó a cabo la detención de esta persona por su participación en un presunto delito de estafa, lo que dio lugar a una investigación sobre un entramado delictivo itinerante dedicado a cometer estafas a personas de avanzada edad en cajeros automáticos utilizando el método de la “siembra”.
Se aproximaban a las víctimas ofreciéndoles ayuda en sus operaciones bancarias
Realizadas gestiones con las tarjetas intervenidas los agentes comprobaron que muchas de ellas habían sido sustraídas a terceras personas en cajeros automáticos y posteriormente habían sido víctimas de operaciones fraudulentas en sus cuentas bancarias.
Las personas afectadas, coincidían en sus denuncias que, mientras estaban operando en el cajero con sus tarjetas, se les acercaba un varón ofreciéndoles ayuda y posteriormente, tras observar el número PIN de la tarjeta se apoderaba de la misma sin que la víctima se diera cuenta, cambiándosela por otra tarjeta que a su vez pertenecía a una víctima anterior.
Una vez que lograba obtener el PIN de la tarjeta y con esta ya en su poder, el autor procedía a realizar extracciones de dinero en distintos cajeros automáticos. Era en ese momento cuando las víctimas comenzaban a detectar movimientos no autorizados en sus cuentas y descubrían que habían sido víctimas de una estafa.
Continuando con las pesquisas, los agentes consiguieron dar con la identidad de otro varón que tenía participación directa con los hechos investigados ya que actuaba de manera conjunta con el detenido y era el encargado de transportarlo a bordo de su vehículo hasta el lugar de los hechos, permaneciendo en el mismo en espera de su regreso para abandonar rápidamente el lugar. Tras diversas gestiones, fue localizado y
detenido en la localidad de Madrid.
Con estas detenciones, los investigadores, han logrado esclarecer hasta el momento cinco delitos de estafa cometidos en cajeros automáticos de las localidades de Alicante, Hellín (Albacete) y en los municipios madrileños de Aranjuez, Torrejón de la Calzada y el distrito de Vicálvaro.
Modus operandi
El método empleado conocido como “siembra” es una modalidad de estafa en la que los autores se aprovechan de un momento de distracción de la víctima para hacerse con su tarjeta bancaria y su número PIN.
En el caso investigado, los detenidos seleccionaban principalmente a personas de avanzada edad que se encontraban realizando operaciones en cajeros automáticos. Los autores se aproximaban a las víctimas ofreciéndose a ayudarles y, aprovechando ese momento de cercanía, observaban el número PIN que introducían.
Posteriormente, mediante una maniobra de distracción, extraían la tarjeta del cajero y la sustituían por otra diferente perteneciente a una víctima anterior, de modo que la persona afectada no se percataba del cambio en ese instante. Con la tarjeta original y el número PIN en su poder, los detenidos realizaban posteriormente extracciones de dinero en distintos cajeros automáticos, consumando así la estafa.





